sábado, 30 de agosto de 2014

10 ORIENTACIONES PARA LA TAREA Y ESTUDIO EN CASA

Propongo (sé que es difícil, pero al menos poner mi granito de arena) diez puntos a considerar desde sobre el estudio y la tarea diaria. A muchas familias les genera un verdadero problema el enfoque de la tarea y el estudio con sus hijos. Espero con este artículo poder ayudar, en mayor o menor medida, a resolver algunas situaciones desde el punto de vista de madres y padres.
1. TENER CLARO EL SENTIDO DE LA TAREA/ESTUDIO EN CASA
La tarea en casa no debe ser enfocada como una tensión diaria, como un “llevarlo hecho bien al cole porque si no el maestro riñe”. Debe enfocarse como un elemento importante para el desarrollo de la autonomía y la responsabilidad en el niño, y por ello el traerlo bien “a toda costa” no supone más que un obstáculo a su desarrollo. Lo importante es traer al cole la tarea trabajada y repasar lo dado ese día (haya mandado algo el maestro o no).

2. LOS TIEMPOS Y LA ORGANIZACIÓN

Estimular la autonomía es dejar que planifiquen y comprueben por sí mismos sus decisiones y permitirles que cuente sus experiencias cuando deseen (no atosigarle a demasiadas preguntas).Es importante consolidar el hábito de realizar repaso y estudio diariamente. El día que lleve menos del colegio, debe dedicar tiempo a repasos, prácticas…etc. Siempre respetando los horarios establecidos según planificación diaria. Se les ayudará a planificar el tiempo y organizarse las diferentes actividades de las tardes.

Lo primero antes de ponerse a trabajar sería mirar la agenda (para ver qué hay que hacer) y el horario (para ver qué “toca” al día siguiente”; el segundo paso, realizar la tarea y estudio teniendo cuenta todo lo que aquí se propone; como tercer paso, el ir tachando o señalando lo que se va haciendo para que al terminar comprobar que no hay nada que se haya quedado atrás (incluso anoto las dudas que habría que preguntar); y, por último, preparar el material para el día siguiente… ¡Y a jugar!

3. ESTUDIO TODOS LOS DÍAS
El aplicar las técnicas de estudio dadas en clase (esquemas, resúmenes, mapas, subrayados, exposiciones…) organizando lo que se ha dado y aquello que no se entienda (los maestros están para enseñar, no para ser “correctores”). Independientemente de lo que se haya mandado, todos los días hay que repasar lo dado en clase o afianzar puntos más débiles. Desde casa pueden hacer seguimiento de este punto.

4. ANOTAR DUDAS

No pasa nada si una actividad no se trae hecha (pero sí trabajada) porque no se entienda. Es más, sería lo normal. Un alumno con adecuado desarrollo de la autonomía debe preguntar en clase y darse cuenta que no hay una valoración negativa por ello, sino todo lo contrario, se toma como un aspecto positivo: es capaz de preguntar dudas. 

El maestro, como se ha dicho, no es un mero corrector; sino que su papel es de orientador, comunicador y facilitador de aprendizajes e integrador de tareas. Comunica al alumno en que falla y cuáles son sus puntos fuertes.



5. EL SENTIDO DE LA AYUDA

Es bueno que el niño se enfrente poco a poco a nuevos retos. Otro aspecto para estimular su autonomía es dejarle hacer las cosas sólo, pero dándole mensajes que lo guíen (“pistas” para que lo consiga). Ser autónomo significa dejar de depender de los padres y buscar otras estrategias para resolver los problemas. Por eso, cuando ante preguntas de los niños se les remite a que busquen la información en una enciclopedia, en Internet, en el colegio o en la biblioteca municipal, le estamos enseñando a buscar recursos por ellos mismos

En cuanto a la ayuda que se le presta, no hay que olvidar que los padres no han de ejercer de profesores sino de padres. Su función sería ayudarles a organizarse, controlar el ambiente, animarles, ayudarles en algún momento más difícil y hacerles ver que si no son capaces de hacer algo pueden recurrir a la ayuda del profesor al día siguiente.

No es conveniente darle la solución a las preguntas o problemas planteados; es mejor proponerle preguntas y/o pistas que le acerquen a la respuesta correcta, pero debe ser él el que llegue a la solución. En ocasiones, se le puede ayudar algo al inicio de la actividad para dejar que él continúe solo. Podemos estimular su razonamiento si le devolvemos la pregunta: "Papa, mamá… ¿Por qué pasa esto?". Puede que nos resulte fácil responder, pero podría estimular más al niño responderle: " Buena pregunta, y tu ¿por qué crees que pasa?". Se le hace pensar y no hay una respuesta inmediata.

6. SIN CONFLICTOS

Es una parte complicada para aquellos más reacios y por supuesto para los padres y las madres, pero ante todo hay que intentar que no sea una situación que provoque emociones negativas y conflictos en la relación padres-hijos. Esto se consigue poco a poco mediante refuerzos positivos y otras medidas de consolidación rutinaria de las que pueden ser asesorados los padres en el colegio. Son medidas y actuaciones que dan su fruto poco a poco aunque siempre teniéndose en cuenta que el siguiente punto, cada niño es diferente.

7. CADA NIÑO ES DIFERENTE

La capacidad y actitud de cada niño va a condicionar el tiempo dedicado a la tarea., así como el esfuerzo que le suponga al niño. En general, a los niños que presentan dificultades se les debería facilitar más la tarea. Hay que evitar que tengan "más de lo mismo" al llegar a casa. Hay que procurar que una actividad complicada se enfoque como consecución de pequeños logros.

Niños con dificultades de atención pueden necesitar periodos breves de descanso y/o juego después de acabar una actividad y antes de iniciar la siguiente. Marcar con el niño el tiempo máximo que puede estar estudiando. Si un día se resiste a hacer algo, lo mejor es no entrar en un tira y afloja. El próximo día tendrá que hacerlo y en el colegio tendrá sus consecuencias (trabajo conjunto con maestro).


Ojo a mensajes negativos que desde casa se suelen mandar y de los que los niños son conscientes: “Al chico le cuesta más trabajo que al mayor que con sólo leerlo ya se lo sabía”, “Es que a él le cuesta esto muchísimo”, “Él no sirve para estudiar”, “El colegio es que no le gusta”...


8. ESTUDIAR NO ES SÓLO MEMORIZAR
Estudiar no es memorizar sin saber qué se dice. A veces, el niño “estudia” con el padre/madre y le repite lo que pone el libro. Se le interpreta como bien hecho pero realmente “ha repetido” lo que pone el libro, pero no es seguro que lo haya asimilado, lo haya comprendido y sea capaz de aplicarlo en diferentes actividades o decirlo con sus palabras (recordamos el artículo: "Mamá, Papá ¡Pregúntame a ver si me lo sé!"). El niño debe tener la conciencia de que se estudia para aprender y no para aprobar.

La preocupación no debe ser el que se sepan sólo los contenidos sino los aprendizajes que los alumnos deben adquirir. Los alumnos deben ser productivos y no meros repetidores de textos.



9. CONEXIÓN CON EL COLEGIO
Es importante que haya una total comunicación con el colegio. Tanto unos como otros deben tener una información recíproca sobre el alumno para ir coordinando actuaciones y adaptando diferentes líneas de trabajo a la realidad concreta de cada uno.


No creo que sea conveniente que el docente le anote al alumno lo que tiene que hacer cada día por aquello de “es que si no, él no lo anota y no lo hace”. Educar en este sentido es más factible que acomodarlo a otra medida. El programarse y acostumbrarse a organizar su agenda es tan importante, o más, que el hacer la tarea diaria.


10. EL OCIO ES NECESARIO
El tiempo de juego es necesario, forma parte de la planificación de las tareas de cada día y en un niño es fundamental. Escuelas deportivas, visitas a parques o zonas de juegos, ocio en casa, tiempo libre… etc. es un tiempo tan necesario como el realizar tareas; cada cosa a su tiempo y debidamente planificada son elementos para una óptima formación integral.

domingo, 6 de julio de 2014



Calendario

Comprensión lectora de 1º a 6º

Os dejo un enlace con ejercicios de comprensión lectora elaborados por el CEIP El Loreto que deseo os sean de gran ayuda para repasar este verano, leer y comprender. Fichas con lecturas clasificadas por niveles.

Pinchad en la imagen




http://www.ceiploreto.es/

lunes, 16 de junio de 2014




5 cortometrajes para educar en valores

5 cortometrajes para educar en valores

35 Comentarios 🕔13.mar 2014
El cine ha llevado a la gran pantalla muchas películas en las que se tratan temas relacionados con el mundo de la educación. Recopilamos cinco cortometrajes pensados no sólo para trabajar en clase, sino también en casa para educar en valores al alumnado y que reflexione sobre la amistad, la solidaridad, el trabajo en equipo…
Cuerdas1. CuerdasEl guionista y director Pedro Solís García dirige esta pequeña obra de arte que ha sido reconocida recientemente con el Premio Goya 2014 al Mejor Cortometraje de Animación. La ternura, la amistad, la inocencia o la generosidad son algunos de los valores tratados.
El vendedor de humo2. El vendedor de humoEste corto animado plantea diferentes cuestiones alrededor de las cuales los alumnos tienen la oportunidad de reflexionar: el consumismo, la picaresca, cómo en ocasiones le damos demasiada importancia a las apariencias…

El hombre orquesta3. El hombre orquesta: La factoría de animación Pixar es la autora de este cortometraje (también de animación) cuya trama recoge la importancia de trabajar en grupo. Asimismo, refleja que las rivalidades no siempre son buenas, en especial cuando son llevadas al extremo y esto implica dañar al resto de compañeros.
El viaje de Said4.El viaje de SaidCoke Riobóo dirigió en 2006 este cortometraje musical de animación hecho con plastilina. En él se plantea el problema de la inmigración, y también quiere educar en valores como la solidaridad.


Pipas5.PipasAvalada por diferentes premios y conocimientos, Pipas refleja la importancia de aprender y muestra el fracaso escolar de la sociedad a través de la mirada de dos chicas jóvenes.


domingo, 8 de junio de 2014



martes, 3 de junio de 2014

14 Trucos para resolver conflictos

En todas las aulas que existen alrededor del mundo hay conflictos: los conflictos con y entre tu alumnado son inevitables y no son "malos". Lo que sí puede ser malo es un inadecuado modo de solucionarlos; aquí tienes 14 consejos para la clase (y para la vida, en general). Un artículo de Katie Lepi para Edudemic

 
resolución conflictos
1. Mira a tus alumnos y alumnas con buenos ojos
¿Verdad que tratamos a las personas que nos caen bien de una forma diferente a las demás? Somos más comprensivos, nos enfadamos con más dificultad, somos más pacientes... Nadie te obliga a "amar" la resolución de los problemas y conflictos de tu alumnado, pero si logras desarrollar una actitiud de disposición y agrado hacia ellos y ellas, contribuirás a minimizar sus comportamientos infantiles y el número de incidencias del aula.

2. Mensajes "yo"
Este mensaje es muy conocido: enseña a tu alumnado a usar mensajes "yo" y úsalos tú. Por ejemplo, "me siento triste cuando...", "me siento confusa cuando...". Evita una "escalada" dentro de las discusiones y te pone en sintonía con tus emociones y las de tu interlocutor/a, dando una vía constructiva y empática para dialogar y cambiar de conducta, argumentando y sin imponer ni juzgar.

3. Escucha activa
A menudo, los niños y niñas solo quieren llamar la atención para reclamar aquella que no reciben en su casa: si un niño o una niña provoca problemas continuamente, dale la oportunidad de decir lo que piensa - sin que resulte insistente - y, posiblemente, su conducta empezará a mejorar.
Emplear técnicas de escucha activa demuestra a tu alumnado que realmente te importa oir lo que te dicen: reitera lo que te han dicho (¡Cuidado! ¡No lo hagas con los adultos y adultas: notarán que es un "truco"!). De este modo, también practican para trabajar en sus problemas y conflictos, aprendiendo a expresarlos adecuada y claramente.

4. Estilo de resolución de conflictos
Si eres una persona tímida y reservada e intentas resolver un conflicto en el aula de un modo fuerte, brusco, tu intento va a resultar hueco, poco convincente, sobreactuado, impostado. ¿Cuáles son tus puntos fuertes y débiles?

5. Fija un "zona tranquila"
Dependiendo de la edad, podríamos poner ahí lápices para colorear, bolas antiestrés... Tener esa zona envía un mensaje muy importante a los/as estudiantes: la ira es una emoción aceptable y, sencillamente, hay que saber manejarla adecuadamente.

6. Adelántate
Debemos estar atentos/as a situaciones potencialmente "peligrosas" y adelantarnos, abordando el tema con antelación para tratarlo antes de que se produzca y lograr evitarlo. Es mucho más fácil, por ejemplo, explicarles que van a tener que compartir un juguete en clase antes de que se produzca una discusión por  compartir un juguete que sermonear sobre las bondades de la generosidad y la solidaridad tras la pelea.
 
7. Cuenta hasta 10
Si te enfadas, detente y tómate tu tiempo: respira y cuenta hasta 10. Por supuesto, no pongas en peligro tu puesto de trabajo. Mantén la calma

8. Dilo con una sonrisa
Hay un consejo muy viejo: "los maestros y las maestras no deben sonreir hasta Navidad", si quieren que los /as estudiantes se tomen en serio su clase. ¡Espeluznante! Obviamente, depende de la persona, depende del aula y depende de muchas cosas, pero un/a docente sonriente contagia, bajo condiciones "normales", su sonrisa.

9. Un buen clima 
Ya hemos hablado muchas veces de la importancia de un buen clima de aula: es, incluso, absurdo, porque el buen clima es todo. Si hay buen clima, los conflictos se resuelven de un modo civilizado. En realidad, hay que empezar por intentar crear un ambiente lo más pacífico posible: eso implica, también, una estética cálida. 

10. Que lleguen a la respuesta por sí mismos/as
Es mejor guiarles hacia aquello que quiero que aprendan y se deN cuenta ellos/as solos/as de la "lección" que decirles "Te estás portando mal". Las preguntas sutiles serán tu timón.

11. Salir fuera de clase
Camina lentamente hacia la puerta, para que todos/as tus alumnos/as puedan percatarse, y llama al alumno o alumna suavemente. Fuera del aula, explícale la situación: "Parece que hoy hay algunos progrmas, ¿Cómo podemos evitar eso?". Cuando regreséis al aula, sonríe y dale las gracias en voz alta, delante de sus compañeros y compañeras.

12. Coherencia
Esto no es un truco, ni un consejo, ni una estrategia: es una obviaedad. La única forma de asegurar el respeto hacia ti, como docente, es siendo coherente en la forma de resolver las disputas. Tu alumnado recuerda tus estrategias, las observa y genera estrategias si ve que vas dando bandazos y eres poco consistente en este aspecto.

13. La hora de tutoría sirve para algo
Los/as niños/as pueden pasarse el día chivándose y quejándose de sus compañeras/os si se lo permites; en cambio, en Educación Primaria, los problemas que no son tal cosa suelen olvidarse de un día para otro. Evitaremos tanto chismorreo si limitamos las quejas comunes a la hora de tutoría.

14. Elogiar y reconocer el éxito en la resolución de conflictos
No caigas en la trampa: tu alumnado NO puede pensar que los conflictos no existen. Lo que ha de hacerse es premiar una resolución exitosa de esos conflictos inevitables elogiando su buena gestión (lo cual es algo, sin duda, muy digno de elogio)
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